El conejo es una carne magra, digestible y poco alergizante, perfecta para los gatitos que están pasando de la leche a la comida sólida. Combinada con una pequeña cantidad de calabaza, que suaviza la textura y ayuda a la regularidad intestinal, se convierte en una papilla aterciopelada y delicada. Está pensada para gatitos ya iniciados en el destete (a partir de las 4-5 semanas, según las indicaciones del veterinario).
Ingredientes
- 100 g de pulpa de conejo magra, deshuesada
- 20 g de calabaza cocida al vapor
- 250 ml de agua
Procedimiento
- Revisa la carne y elimina con cuidado cualquier huesito pequeño.
- Cocina el conejo en agua a fuego suave durante 25 minutos, hasta que esté muy tierno.
- Cocina aparte la calabaza al vapor hasta que quede blanda.
- Escurre la carne reservando el caldo, deja entibiar y tritura el conejo y la calabaza añadiendo caldo hasta obtener una crema lisa, sin grumos.
- Sirve tibia, en un cuenco pequeño y bajo: para los gatitos más pequeños la consistencia debe ser casi líquida.
Notas
La calabaza debe usarse en pequeña cantidad: el gatito es un carnívoro y necesita sobre todo proteínas animales. Durante el destete, la leche materna o el sustituto siguen siendo fundamentales hasta que el veterinario confirme el paso completo a la alimentación sólida. La carne debe estar siempre bien cocida. Esta papilla es un complemento de transición, no un alimento completo para el crecimiento: déjate guiar por el veterinario en cuanto a las cantidades.
Conservación
En el frigorífico en un recipiente hermético hasta 2 días. Se congela en monoporciones hasta 2 meses. Calienta al baño maría y mezcla, comprobando siempre que la temperatura esté tibia antes de servir.