Tras la esterilización, el metabolismo del gato se ralentiza y el riesgo de sobrepeso aumenta. La estrategia correcta no es eliminar las proteínas, sino reducir las grasas y las calorías vacías manteniendo alta la proporción de carne magra. El conejo es perfecto: es una de las carnes más magras y digestibles, baja en grasas y raramente causa alergias. Este estofado tibio es saciante, ligero y muy apetecible.
Ingredientes
- 200 g de pulpa de conejo magra, deshuesada
- 500 ml de agua
- 1 cucharadita de perejil fresco picado muy fino (opcional)
Procedimiento
- Enjuaga la carne de conejo y retira con cuidado cualquier hueso pequeño o astilla.
- Corta la pulpa en trozos de aproximadamente 1 cm.
- Vierte la carne y el agua en una olla, sin sal ni condimentos.
- Lleva a ebullición suave, espuma la superficie, luego baja el fuego y deja cocer a fuego lento 25 minutos hasta que el conejo esté tierno.
- Escurre conservando el caldo y deja entibiar.
- Sirve los trozos con 2 cucharadas de caldo tibio; añade el perejil solo al final, si se desea.
Notas
Para los gatos esterilizados, la porción debe calibrarse según el peso ideal, no el actual: consulta al veterinario la ración correcta para evitar el sobrepeso. El conejo es magro pero pobre en taurina en comparación con las carnes oscuras: si usas esta receta con frecuencia, altérnala con corazón o muslo de pollo. No sustituye una alimentación completa a largo plazo.
Conservación
En el refrigerador en un recipiente de vidrio cerrado hasta 2 días, o congelado en monoporciones con el caldo hasta 2 meses. Calienta al baño maría hasta que esté tibio antes de servir.