La caballa es un pescado azul económico y muy rico en ácidos grasos omega-3, que ayudan a mantener el pelaje brillante y la piel sana. Junto con la yema de huevo cocida — una pequeña reserva de taurina, vitaminas del grupo B y grasas saludables — se convierte en una comida sabrosa y nutritiva para el gato adulto. La cocción al vapor preserva los nutrientes y no añade grasas innecesarias.
Ingredientes
- 120 g de filete de caballa fresco, sin espinas
- 1 yema de huevo mediana
- 2-3 cucharadas de agua de cocción
Procedimiento
- Revisa cuidadosamente el filete de caballa y retira cualquier espina, pasando los dedos por la carne.
- Cocina la caballa al vapor durante 8-10 minutos, hasta que la carne se desmenuce fácilmente.
- Mientras tanto, cocina la yema: sumérgela en agua hirviendo en su cáscara durante 7 minutos, luego enfría y pela. Cocinar el huevo elimina el riesgo asociado con la clara cruda.
- Desmenuza la caballa con un tenedor, eliminando la piel si el gato la digiere mal.
- Aplasta la yema cocida y mézclala con la caballa con un par de cucharadas de agua de cocción para obtener una consistencia suave.
- Sirve tibio, nunca caliente.
Notas
La caballa debe ofrecerse como una comida ocasional, no diaria: el pescado azul contiene tiaminasa, una enzima que a la larga puede reducir la vitamina B1, por lo que debe alternarse con carne. No añadir sal, aceite o especias. La clara cruda contiene avidina y siempre debe cocerse. Esta receta es una adición sabrosa, no un alimento completo: para la dieta diaria, consulta siempre con el veterinario.
Conservación
Se conserva en el refrigerador en un recipiente hermético hasta 2 días. Calienta ligeramente al baño maría antes de servir. Se desaconseja congelar el plato ya preparado con la yema, que tiende a volverse granulosa.