El gatito en crecimiento necesita muchas proteínas animales, energía y, sobre todo, taurina, un aminoácido esencial que el gato no puede producir por sí solo y que abunda en el corazón. Estas albóndigas combinan ternera magra y corazón de pollo, una de las mejores fuentes naturales de taurina, en bocados pequeños y suaves, perfectos para las bocas de los más pequeños. Están pensadas para gatitos ya destetados (desde los 2 meses aproximadamente), como comida o premio nutritivo.
Ingredientes
- 120 g de ternera magra picada
- 50 g de corazón de pollo
- 1 cucharada de agua
Procedimiento
- Limpia los corazones de pollo de posibles restos de grasa y pícalos finamente con un cuchillo o con una picadora.
- Mezcla la ternera picada y el corazón troceado con una cucharada de agua hasta obtener una masa homogénea.
- Forma albóndigas muy pequeñas, del tamaño de un garbanzo, adecuadas para un gatito.
- Cocínalas en una sartén antiadherente sin aceite, a fuego medio, dándoles la vuelta con frecuencia, durante 5-6 minutos hasta que estén bien cocidas por dentro (no deben quedar crudas).
- Deja templar y aplasta ligeramente las albóndigas si el gatito es muy pequeño.
Notas
El corazón es rico en taurina, pero también es muy concentrado: úsalo en pequeña cantidad, como en esta receta, y no como único alimento. La carne siempre debe estar bien cocida para los gatitos, más sensibles a las bacterias. Las albóndigas son un complemento sabroso: la alimentación del gatito en crecimiento debe ser completa y equilibrada, así que consulta con el veterinario las cantidades y la dieta base.
Conservación
En el refrigerador hasta 2 días en un recipiente cerrado. Se pueden congelar ya cocinadas hasta 2 meses; descongela en el refrigerador y calienta ligeramente antes de servir tibias.