La hidratación es uno de los puntos débiles del gato, que por naturaleza bebe poco. Un caldo de ternera magra es una forma sabrosa de animarlo a consumir líquidos: tiene un aroma intenso y se puede verter tibio sobre las croquetas para hacerlas más apetecibles, o congelar en cubitos como snack fresco. Una vez desengrasado, es ligero y bien tolerado.
Ingredientes
- 150 g de ternera magra (p. ej., morcillo o tapa), en una pieza
- 600 ml de agua
Preparación
- Pon la ternera en el agua, sin sal ni cebolla, ajo o caldo en pastilla.
- Lleva a ebullición suave, espuma la superficie y luego cuece tapado a fuego bajo durante 50-60 minutos.
- Filtra el caldo y recupera la carne, que puedes desmenuzar para otra receta.
- Deja enfriar en el frigorífico y elimina la capa de grasa que se forma en la superficie.
- Vierte el caldo tibio sobre la comida, o congélalo en moldes para cubitos.
Notas
Nunca añadas sal, cebolla ni ajo (estos últimos tóxicos para el gato). Desengrasar el caldo lo hace más ligero y digestivo. Es un complemento hidratante, no una comida: la hidratación básica sigue siendo agua fresca siempre disponible y, idealmente, comida húmeda. Nada de huesos: el caldo debe hacerse solo con la pulpa.
Conservación
En el frigorífico en un recipiente de vidrio hasta 2 días; en cubitos en el congelador hasta 3 meses. Descongela y sirve tibio, nunca hirviendo.