Todos sabemos que la inteligencia de un perro puede ser a veces sorprendente, y ganar con creces en comparación con la de algunos seres humanos. Hay que decir, sin embargo, que la inteligencia del perro, al igual que la del ser humano, necesita desarrollarse constantemente para abrir los receptores sensoriales, desarrollar la imaginación y la capacidad de toma de decisiones del propio perro. Los juegos inteligentes para perros están muy extendidos, pero a veces basta poco para crearlos con nuestras propias manos sin gastar dinero. Veamos entonces algunos ejemplos de juegos inteligentes para perros caseros.
Cuáles son los juegos inteligentes para perros
Los juegos inteligentes para perros son generalmente objetos interactivos, más o menos pequeños, creados con una cierta lógica, de modo que el perro deba realizar una acción específica para llegar a un resultado que le resulte agradable. Normalmente hay una recompensa, un juguetito o comida, para hacer el juego interesante. En el mercado encontramos muchísimos modelos, con un diseño muy atractivo y colores llamativos, que invitan a comprarlos. Lamentablemente para nosotros, no siempre son económicos, por eso hemos pensado en sugerirles juegos elaborados con materiales al alcance de todos, presentes en cualquier hogar, y muy fáciles de realizar.
Lo primero, fundamental cuando se crea un juego para perros, es asegurarse de que el objeto sea resistente, que no tenga partes afiladas, cortantes o peligrosas, y que ninguna pieza pueda ser ingerida accidentalmente con consecuencias más o menos graves para nuestro perro. Por eso hemos elegido juegos con los que los perros no corren peligros, de una complejidad básica pero fundamental para que nuestro amigo comprenda el concepto de acción/reacción.
Juegos inteligentes para perros caseros con botellas y rollos
El primer juego que les proponemos es el más popular entre los juegos inteligentes para perros caseros, el de la botella. Realizarlo es muy sencillo, basta con tomar una botella de plástico y quitarle el tapón, potencialmente peligroso. Con un cúter hacemos agujeros del tamaño de una croqueta, o de una galleta para perros. Introducimos la croqueta o la galleta dentro de la botella y la dejamos rodar por el suelo; el perro se sentirá atraído por el olor de la comida, y razonará para encontrar la solución correcta que le permita llegar a comerla.
Aprenderá naturalmente a hacer rodar la botella con el hocico para que caiga la croqueta o la galleta que contiene. Si dentro de la botella hay croquetas pequeñas, el perro descubrirá que, aumentando la velocidad, las croquetas saldrán despedidas también por el orificio del tapón. El precio de este juego es cero, pero el resultado es muy útil para nuestro amigo. Algo muy importante es que el juego para perros casero no sea demasiado complicado de resolver, ya que esto llevaría a nuestro amigo a tener una baja autoestima, minando irremediablemente su seguridad y provocando un fuerte estrés en el perro.
Una buena alternativa a la botella es el rollo de cartón que encontramos en el interior del papel de cocina. Bastará con colocar dentro algunas croquetas y cerrar ambos lados con cinta de papel. Dejamos rodar el juego, de modo que el perro se sienta atraído por el ruido de las croquetas; de nuevo será el instinto el que le haga entender cómo romper el envoltorio con los dientes para llegar a lo que hay dentro. Como pueden ver, estamos hablando de juegos de una sencillez absoluta, pero el resultado que se obtiene es muy importante.
Juegos inteligentes para perros caseros, ideas y consejos
Otra alternativa, aún más sencilla de realizar pero más difícil de resolver. Tomamos una toalla y la extendemos en el suelo, la esparcimos con croquetas y enrollamos dejando un extremo libre de algunos centímetros, también con croquetas encima. El perro comerá fácilmente las croquetas que están al descubierto, pero luego tendrá que esforzarse en desenrollar lentamente la toalla con el hocico para liberar las demás. En este caso, nuestra tarea es asegurarnos de que el perro no pierda la paciencia y agarre la toalla con voracidad. Este juego ayuda al perro a encontrar soluciones definitivas sin dejarse llevar demasiado por la agitación.
Las tres campanillas
También podemos tomar tres botes vacíos y voltearlos en el suelo. Solo debajo de uno de ellos colocamos una galleta para perros, la primera vez dejando que el perro vea dónde la estamos escondiendo. Después el perro tendrá que voltear todos los botes para encontrar la galleta escondida, y valerse de sus dotes instintivas, que deben ser estimuladas siempre y en todo momento. También aquí hablamos de un juego inteligente para perros casero a coste cero.
Las tres tablillas
Una última idea adecuada para perros algo más adultos. Tomamos tres tablillas de madera ligera. Pegamos en los dos extremos de cada tablilla un botecito, de manera que tengamos tres tablillas y seis botecitos. Perforamos el centro de las tres tablillas e insertamos un perno con tuercas que nos permita apilar las tres tablillas bien alineadas una sobre otra y separadas por las tuercas. Colocamos croquetas en cada botecito, de modo que el perro empiece a comer las del nivel más alto. Para llegar a las otras dos tablillas, el perro tendrá que hacer girar con el hocico la tablilla superior. Este juego será útil para desarrollar el denominado problem solving de nuestro perro.
Como prometido, les hemos propuesto juegos inteligentes para perros caseros muy sencillos de realizar, muy económicos y, sobre todo, útiles para el desarrollo psicomotor de nuestro perro. Tengan en cuenta que el perro necesita juegos que sea capaz de resolver solo, cuya dificultad puede aumentarse a medida que el perro crece, pero sin buscar siempre un nivel más alto. Nuestra tarea es estimular al perro y ayudarlo en su proceso de crecimiento, no ponerlo en dificultades a toda costa, arriesgándonos a desencadenar su frustración, su rabia y, no menos importante, su inseguridad.