¿Qué es el dog trekking educativo? Un conjunto de experiencias compartidas entre el ser humano y el perro que ayudan a mantener a ambos en forma, pero no solo eso: el dog trekking estimula la relación de confianza absoluta que es vital en el binomio perro-dueño. No es nada sencillo, y desde luego no podemos decir que sea apto para cualquier tipo de persona o de perro, pero sin duda se puede intentar y se puede adaptar a las posibilidades físicas de ambos participantes.

El Dog trekking educativo

En concreto, cuando hablamos de dog trekking no nos estamos refiriendo a simples paseos por el campo en compañía de nuestro perro —por saludables y beneficiosos que sean—, sino a auténticas travesías y excursiones que generalmente se realizan en la montaña con el perro o en rutas complicadas, en las que el dueño necesitará toda la ayuda del perro y deberá creer ciegamente en el potencial de su amigo de cuatro patas. El perro, por su parte, deberá encontrar el equilibrio justo entre psique y físico, entre energía y cansancio, para ser capaz de cumplir su cometido, asumiendo la responsabilidad de apoyar y casi arrastrar —aunque no literalmente— a su dueño hasta la meta.

El cinturón de dog trekking

Más concretamente, se trata de colocarle al perro un arnés similar al que utilizan los Siberian Husky para tirar de los trineos, y conectarlo a un cinturón de dog trekking que lleva puesto su compañero humano, o trekker, de modo que el perro pueda ayudar a su dueño en la larga y fatigosa caminata, apoyándose en su fisicidad y en sus capacidades cognitivas. A diferencia de los simples paseos, no tendremos al perro a nuestro lado ni detrás de nosotros. Esta vez será el perro quien vaya por delante, haciéndonos de guía, de motor y de guardaespaldas.

No tendrá que arrastrarnos literalmente como se hace con un trineo, porque nosotros caminaremos y a buen ritmo; pero su apoyo será fundamental para llegar al final del recorrido. El dog trekking es una experiencia de convivencia, si no de supervivencia, en la que tendremos que confiar el uno en el otro junto a nuestro perro para superar pequeños obstáculos y adversidades, y para aguantar el cansancio físico y las ganas de descansar.

Método DTE, el dog trekking educativo

Naturalmente, sobre todo para quienes no son veteranos, el dog trekking no es una actividad para hacer en solitario; existe personal altamente cualificado que nos ayudará, acompañándonos desde la salida hasta la llegada. Manteniéndonos alejados de cualquier riesgo, aunque mínimo, porque desde luego no estamos hablando de escalar el Everest, aunque nuestra inexperiencia podría hacernos correrlo. Se trata de adiestradores caninos y guías de montaña que se ocupan tanto del perro como de la persona, y que siguiendo el método DTE (dog trekking educativo) tienen el objetivo preciso de enseñar la interacción tanto al propietario como al perro, intensificando así la relación ya existente, haciéndola más sólida y basándola en la confianza y en la fiabilidad del compañero de viaje.

Dónde hacer trekking con el perro

Con el fin de despejar la mente de ambos participantes y llevarlos a otra dimensión libre del estrés y las preocupaciones que nos acompañan cada día, el dog trekking educativo se desarrolla en plena naturaleza. En lugares donde el perro y el dueño se encuentran en cierto modo solos consigo mismos, concentrados el uno en el otro sin distracciones. En general, al término de una larga e intensa jornada dedicada al bienestar psicofísico del perro y del ser humano, los participantes concluyen con una celebración o una saludable degustación gastronómica como recompensa por el esfuerzo y premio por los resultados obtenidos.

Equipamiento para hacer dog trekking con el perro

Puede parecer obvio, pero es fundamental recordar que antes de la salida hay que asegurarse de haber cogido todo lo indispensable para afrontar de la mejor manera la jornada de dog trekking, empezando por el agua. Debe ser suficiente tanto para nosotros como para el perro, fresca y limpia; y tengamos en cuenta que, además de saciar la sed de ambos, puede resultar muy útil para refrescar al perro cuando esté acalorado y cansado durante la excursión. Obviamente también debemos llevar el cuenco para que el perro pueda beber. A menos que tengáis los vuestros porque sois trekkers habituales, los arneses y las cuerdas normalmente pueden ser proporcionados por la asociación que organiza las salidas, pero conviene confirmarlo siempre con suficiente antelación.

En cuanto a nuestro equipamiento de dog trekking, la ropa debe ser técnica: pantalones y chaqueta polivalentes, calcetines específicos de trekking (imprescindibles para evitar dolorosas ampollas que podrían impedirnos completar el recorrido) y las infaltables botas de montaña. Un sombrero, sobre todo en los periodos más calurosos, podría protegernos de posibles insolaciones.

Consejos para hacer trekking con el perro

Recordemos seguir el recorrido al pie de la letra, sin tomar iniciativas propias, especialmente si no conocemos el lugar, y no dudemos en pedir ayuda al personal que nos guía en caso de necesidad. El dog trekking educativo no es un concurso con premios, y lo único que se gana es la mejora de nuestra relación con el perro y una excelente jornada de actividad física. No hace falta, por tanto, hacer el héroe; no hay nada que demostrar. Concentrémonos en cambio en nuestro perro, prestemos especial atención a lo rápido que entiende que su ayuda es fundamental, y a cuándo tirar y cuándo no. Esforcémonos por facilitar la tarea de nuestro amigo y al final de una fatigosa jornada nos veremos recompensados con una satisfacción inmensa.