El snack más sencillo y más saludable que puedes darle a tu gato es también el más natural: pollo puro, deshidratado lentamente hasta quedar crujiente. Sin sal, sin conservantes, sin azúcares — solo carne. Estos chips finos son muy ligeros, se rompen fácilmente en trocitos para el adiestramiento y concentran todo el sabor de la carne, irresistible para el gato.
Ingredientes
- 1 pechuga de pollo entera (aproximadamente 200 g)
Procedimiento
- Coloca la pechuga de pollo en el congelador durante 20-30 minutos: ligeramente firme se corta mucho más fácilmente.
- Corta el pollo en láminas muy finas, de unos 2-3 mm, a lo largo.
- Distribuye las láminas bien espaciadas sobre una bandeja con papel de horno, sin superponerlas.
- Deshidrata en el horno a 90-100 °C con la puerta ligeramente abierta (para que salga la humedad) durante 2-3 horas, dándoles la vuelta a mitad del tiempo.
- Están listas cuando están completamente secas y crujientes, sin partes blandas en el centro.
- Deja enfriar por completo antes de servir o guardar.
Notas
La cocción a baja temperatura es larga pero fundamental: sirve para deshidratar la carne sin quemarla. Asegúrate de que los chips estén bien secos, porque la humedad residual favorece la aparición de moho. Trocéalos en piezas pequeñas como premio. Aunque sea carne pura, sigue siendo un snack: no debe superar el 10% de las calorías diarias.
Conservación
En un tarro de cristal hermético, bien secos, se conservan hasta 2 semanas. Para una mayor duración, guárdalos en el congelador hasta 3 meses. Si absorben humedad, vuelve a pasarlos por el horno unos minutos.