Los gatos y el juego, una combinación indisoluble por definición. Un gato que no tenga a su disposición una amplia gama de juegos adecuados para él no puede ser en absoluto un gato feliz. Sin embargo, a veces existen pequeños problemas logísticos por los que no conseguimos proporcionarle los suficientes; por ejemplo, no hay una tienda bien surtida en nuestro barrio. O los juguetes cuestan demasiado para permitirnos tener todos los que quisiéramos; pero ¿cómo podemos solucionar estos problemas? Sencillo, podemos recurrir a nuestro ya habitual bricolaje, exacto; también en este caso podemos daros algunos consejos sobre cómo construir juguetes caseros para gatos, divertidos e inteligentes sin gastar una fortuna.
Cómo construir juguetes económicos para gatos
Empecemos por las cosas sencillas, las que hacen felices a todos los gatos sin excepción. Tomemos unos tapones de corcho, ¿quién no tiene? Usando un punzón o un clavo bastante largo, hacemos un agujero que atraviese todo el tapón a lo largo; ahora, ayudándonos siempre con el punzón o con un ganchillo, hacemos pasar por el agujero un par de tiras de tela de colores, dejando que sobresalgan unos centímetros por ambos extremos. ¿Listo? Perfecto, hazlos rodar delante de tu gato, los perseguirá por toda la casa sin piedad. Este juguete casero para gatos tendrá un coste aproximadamente igual a cero y el minino lo adorará, cualquiera que sea su edad.
Cómo crear juguetes inteligentes para gatos
¿Queremos pasar a algo más difícil? Bien, creemos juntos uno de los llamados "juegos inteligentes para gatos", también este es de una sencillez sorprendente y el resultado está garantizado. Tomamos una caja, sería mejor que fuera una caja para alimentos, de las transparentes, ¿os suena? Pero si no tenemos ninguna podemos recurrir tranquilamente a una caja de zapatos. Hacemos agujeros en la tapa lo suficientemente grandes como para que la patita del gato pase cómodamente; si la caja es de plástico nos ayudamos con un cúter y luego nos aseguramos de lijar los bordes del agujero para que no puedan hacerle daño al minino.
Dentro de la caja ponemos pequeños juguetes o bocaditos asegurándonos de que no sean demasiado grandes para sacarlos por los agujeros que hemos hecho y, por último, agitamos la caja frente al hocico del gato. La curiosidad lo empujará a mirar al interior y, una vez que localice los juguetes o los bocaditos, se lanzará sobre los agujeros tratando de extraerlos por todos los medios. Este juego obliga al gato a encontrar una solución sensata a un problema que se le plantea, desarrollando sus capacidades intelectuales. ¿El coste? El de los bocaditos o juguetes que introduzcamos dentro de la caja.
Juguetes caseros interactivos para gatos
Ahora es el momento de un juego interactivo, ¡es nuestro turno de jugar junto a Isidoro! Guardemos unos cuantos rollos de papel higiénico; cuando tengamos suficientes, construimos una pirámide pegando los rollos unos con otros en diferentes capas cada vez más estrechas, con simple cola vinílica. Hacemos una base bien amplia para que la pirámide sea suficientemente grande y estable. Ahora tomamos un palito bastante largo y en la punta pegamos un pequeño ovillo de lana de colores o un plumero de plumas también de colores; asegurándonos de que pueda entrar cómodamente por los agujeros de los rollos.
En ese momento atraemos la atención de nuestro gato y hacemos asomar el ovillo o el plumero por los distintos agujeros, tirando de ellos hacia atrás antes de que él consiga atraparlos con sus zarpazos, un poco como el juego "atrapa al topo" ¿os suena? Será divertidísimo y ayudará tanto al desarrollo de las capacidades cognitivas del gato como a vuestra relación con él; los gatos adoran jugar con sus dueños. También en este caso el coste será prácticamente cero.
Cómo construir estantes para gatos
Si queremos hacer las cosas a lo grande, podríamos encontrar una pared para dedicar a nuestro amigo minino y colgar unos estantes, quizás de madera reciclada, a diferentes alturas y no demasiado separados entre sí, de modo que el gato pueda saltar de un estante a otro; luego podemos forrar uno con cuerda o cordel usando cola termofusible, para que pueda funcionar como rascador; en otro podríamos pegar rollos de papel higiénico y esconder dentro pequeños bocaditos, y así sucesivamente, con sencillos juguetes que creen una especie de circuito de obstáculos, y finalmente en el último un bonito cojín para el merecido descanso del guerrero. Esto no será exactamente un juego de coste cero, pero podemos asegurar que merece absolutamente la pena y vuestro gato os lo agradecerá.
Cómo crear circuitos para nuestros gatos
Por último, una idea más: usando dos o más cajas de cartón de diferente tamaño, creamos un circuito para el gato, agujereando las cajas y uniéndolas mediante túneles realizados con tubos de cartulina, de los que normalmente nuestros hijos utilizan para hacer carteles. Bastará con usar cola vinílica y colocar las cajas sin alinearlas, de manera que el recorrido incluya curvas. Dentro del circuito podemos meter prácticamente de todo, y cuanto más espacio tengamos disponible, más cajas podremos utilizar para hacer el recorrido más aventurero. El gato lo adorará de verdad, y vosotros sabréis dónde buscarlo cuando desaparezca del mapa.
También en este caso el coste será mínimo, y habremos utilizado material reciclado. ¿Veis entonces que para hacer feliz a nuestro gato no es necesario gastar una fortuna? Basta con combinar amor e imaginación, y el juego está hecho… en el verdadero sentido de la palabra. Aprovechamos una vez más para recordaros que un gato puede tener a su disposición todos los juguetes del mundo, desde los más caros hasta los más sofisticados, pero a sus ojos no valen absolutamente nada si nunca hay nadie dispuesto a compartirlos con él.