Para establecer una relación de respeto con su gato, es importante entender cómo y qué nos comunica, y así comenzar a comprender el lenguaje de los gatos. Analizamos el lenguaje corporal del gato y la manera en que expresa sus sentimientos a través de ronroneos y maullidos…
El lenguaje del gato y la confianza
Para iniciar una buena relación con nuestros a-migos es importante ganarse la confianza de un gato, lo que no siempre es fácil: hay que tener mucha paciencia y coherencia. El gato "ve" al ser humano como un semejante, con quien logra crear profundas relaciones de entendimiento. Recordemos, sin embargo, que los gatos domésticos son animales con un fortísimo instinto de supervivencia y saben vivir en soledad, y es por eso que traicionar de alguna manera sus expectativas y su confianza puede costar la ruptura definitiva de vuestra relación.
Para evitar que esto ocurra, y que vuestra amistad se vaya al traste, es importante dedicarle tiempo, aunque sean pocos minutos al día: interactuad con él, jugad con él, habladle y, a la hora de la siesta, evitad molestarlo, acariciarlo o tocarlo. Es importante respetar sus ritmos y, si se aparta cuando estáis a punto de hacerle una caricia, no lo forcéis.
Para poder entrar en empatía con nuestro gato y comprender sus necesidades, deberíamos empezar a entender el lenguaje de los gatos a través de su lenguaje corporal. Es importante no evaluar la señal de forma aislada; recordemos que para hacer una buena valoración habrá que observar el lenguaje de los gatos en su conjunto, de lo contrario el riesgo es el de malinterpretar sus necesidades.
El lenguaje de la cola del gato
Descubramos el estado de ánimo de nuestro minino analizando el lenguaje de la cola del gato:
- Gato temeroso: la cola del gato se mantiene hacia abajo y el pelo está erizado;
- Saludo: cola erguida en posición vertical. Actitud de saludo y de confianza (visible en los gatitos hacia su madre);
- Gato agresivo o ataque inminente: la cola se agita rápidamente;
- Atento y amistoso: la cola del gato está recta con la punta doblada, orientada hacia adentro;
- Interesado: la cola está curvada hacia abajo con la punta dirigida hacia arriba;
- Gato macho marcando el territorio: la cola está tensa en posición vertical con un temblor visible;
- Gato relajado: la cola está relajada y la punta tiende hacia arriba;
- Comportamiento del gato sumiso: la cola se mantiene baja o incluso se mete entre las patas (como en el perro);
- Estado de irritación que precede un ataque o la huida: pelo del gato erizado con cola y cuerpo arqueados. Esta postura sirve para aumentar su tamaño ante un peligro.
El lenguaje de las orejas y los ojos del gato
- Gato tranquilo: ojos bien abiertos, boca cerrada, bigotes y orejas relajados;
- Comportamiento de los gatos irritados: observando la cola podemos verla agitarse nerviosamente. En este caso es mejor abstenerse de acercarse más, porque el gato podría incluso atacar. Los ojos del gato estarán ligeramente entrecerrados y las orejas dobladas hacia atrás casi 180 grados;
- Gato aterrorizado: ojos muy abiertos, pupilas totalmente dilatadas, orejas aplanadas a los lados de la cabeza, boca abierta emitiendo vocalizaciones y gritos amenazantes. Os está pidiendo que no os acerquéis; el peligro de que os ataque es muy alto;
- Gato asustado: ojos abiertos, pupilas dilatadas pero no completamente, orejas del gato dobladas hacia atrás casi 180 grados y mantenidas ligeramente a los lados de la cabeza: las pupilas del gato indican miedo, pero no se siente lo bastante fuerte para defenderse, así que espera antes de atacaros. Es más probable que huya si tiene la oportunidad.
Los sonidos de los gatos, tipos de ronroneos y maullidos
- Maullido: algunos gatos son verdaderos charlatanes: los gatos domésticos son más propensos a la comunicación vocal que los gatos salvajes. Cuando los dueños les dirigen la palabra, responden con vocalizaciones, como si hubieran entendido lo que su amigo humano estaba diciendo. En realidad, el gato que maúlla sabe, por experiencia, que sus maullidos a menudo llevan al dueño a darle comida o mimos; por lo tanto, usará (a su antojo) esta táctica. También el llamado del amigo humano, si se asocia a algo agradable, aumentará las probabilidades de respuesta del gato. En definitiva, como se dijo al principio, el gato nos considera sus iguales: nos condicionamos mutuamente y esto mejora las interacciones entre gato y dueño, consolidando el vínculo;
- El ronroneo: ese sonido típico que hace "fron fron", es decir, el ronroneo, es un sonido característico de los felinos; sirve para expresar bienestar o para obtener comida y atención, y se manifiesta desde la primera semana de vida. Este sonido particular es el resultado de las contracciones de los músculos de la laringe y del diafragma: las contracciones del diafragma hacen vibrar el aire cuando pasa por los pulmones. Los cachorros de gato se frotan contra su madre y ronronean para obtener su atención o su alimento. En el gato adulto se manifiesta cuando es acariciado y mimado. Se frota contra el amigo humano con el cuerpo o solo con la cabeza, y a menudo acompaña este sonido con un movimiento rítmico de las patas, el llamado amasado del gato. En la mayoría de los casos, el gato que ronronea es feliz y está satisfecho, pero a veces puede ocurrir que el gato ronronee cuando sufre o está mal: en este caso son síntoma de ansiedad, y el minino busca de este modo tranquilizarse.