Después de ver qué comen los gatos, es importante saber qué no pueden comer nuestros amigos felinos. Descubramos cuáles son los alimentos venenosos para gatos; intentando prestar siempre atención a no incluir en la dieta de nuestro minino alimentos prohibidos para gatos

Alimentos prohibidos para gatos

Desde los albores de sus orígenes, el gato pertenece a la raza depredadora, lo que significa que siempre se procuró la comida por sí mismo, saliendo a cazar. Ahora bien, habrá algún motivo por el que el gato siempre haya cazado ratones o pequeños animales en general, en lugar de jamón y salmón ahumado, ¿no os parece? Desde que decidimos clasificarlo como animal de compañía, el gato dejó de ser un depredador y se convirtió en un regordete y reverenciado animal de salón; no en vano está representado en los dibujos animados por Garfield, el gato obeso cazador de lasañas (¡comidas rigurosamente tumbado en el sillón!).

Los felinos en general, y los gatos en particular, tienen una figura esbelta y sinuosa que debe mantenerse así. Al no poder mandarlos a cazar, algunas personas mucho más expertas que nosotros han creado alimentos específicos para gatos; que contienen todas las sustancias que necesitan y carecen de todo aquello que puede ser perjudicial para su figura y su salud.

Pero como el gato gordito y tranquilón es una imagen que inspira simpatía a todos, cometemos con frecuencia el error de ofrecerle comida a nuestro minino; tomada quizás de nuestro propio plato, sin tener la menor idea del daño que esto podría causarle a la salud del gato. Lo que para nosotros es tal vez una pequeña recompensa en forma de bocadito, para nuestro adorado animal doméstico puede resultar tóxico, y a veces incluso letal.

Cuáles son los alimentos prohibidos para gatos y los alimentos que hay que evitar

Para entender cuáles son los alimentos prohibidos para gatos, veamos de responder a algunas preguntas de nuestros lectores, teniendo siempre presente que lo ideal es alimentarlos con comida para gatos especialmente diseñada para ellos…

¿Se puede dar chocolate al gato?

Empecemos quizás por una de las más evidentes: ¡el chocolate es veneno para los gatos! Al no poseer las enzimas adecuadas para eliminarlo del organismo (no están preparados para comer chocolate), lo retienen en su cuerpo demasiado tiempo y es sumamente peligroso.

¿Los gatos pueden comer atún y embutidos?

El mismo razonamiento que hemos hecho para el chocolate es válido para todos los embutidos en general, la sal y el atún, aunque en lo que respecta a este último, de vez en cuando puede tolerarse en pequeñas dosis, preferiblemente al natural.

¿El gato puede comer yogur?

Entre los alimentos prohibidos para gatos encontramos la leche y los quesos; cuando el gatito deja de tomar la leche de su madre significa que ya no la necesita y su organismo deja de producir las enzimas para eliminarla. En consecuencia, el gato no puede comer yogur ni otros lácteos; si le dais leche al gato, vuestro minino sufrirá ataques de vómitos y diarrea.

¿Se pueden dar huevos a los gatos?

Nada de huevos crudos para nuestro minino; la presencia en su interior de una sustancia llamada avidina bloquea la absorción de la vitamina B.

¿Se puede dar fruta a los gatos?

Dar fruta a los gatos, aunque pueda parecer inocua y saludable, podría elevar su nivel de azúcar en sangre, predisponiéndolos a la diabetes mellitus. Obviamente, el mismo razonamiento se aplica también a todos los dulces en general y a las bebidas azucaradas.

¿Se puede dar comida para perros a los gatos?

Los alimentos para perros están precisamente destinados a los perros y no a los gatos, y por algo será… el contenido proteico es insuficiente y puede causarles carencias graves.

¿Se pueden dar las sobras al gato?

¡Aunque ponga esa carita tierna como el gato con botas, no y mil veces no! El gato no es una especie de cubo de basura viviente; una alimentación del gato incorrecta y desordenada provoca vómitos y diarrea que pueden volverse patológicos y crónicos.

¿Se puede dar pescado y carne cruda a los gatos?

¿Pollo crudo? Absolutamente no; el riesgo de salmonelosis es altísimo. ¿Pescado crudo? Desmitifiquemos esto: ¡no y mil veces no! Aunque un trocito de vez en cuando no haya matado a nadie, darle pescado crudo al gato nunca es una buena idea, a causa de la anti-tiaminasa, es decir, una sustancia que impide la absorción de la tiamina. No olvidemos además el tema de las espinas; aunque en las mejores escenas relacionadas con los gatos los vemos a menudo lidiando con espinas de pescado, en realidad pueden ser un peligro mortal, exactamente igual que los huesos de pollo, que pueden quedarse atascados en algún lugar causando hemorragias intestinales, perforaciones y obstrucciones.

¿Se puede dar comida frita y setas a los gatos?

Las setas no; son tóxicas con frecuencia incluso para los seres humanos. Todo lo que es frito, patatas fritas, cacahuetes, caramelos y cualquier otra cosa que se os pueda ocurrir debe quedar desterrado de la dieta del gato, además del té y el café, por supuesto.

¿Los gatos pueden comer hígado?

En la dieta del gato, un contenido demasiado elevado de hígado puede causar problemas en el aparato esquelético; como no todos somos veterinarios capaces de gestionar las dosis a la perfección, digamos que es mejor evitarlo o al menos pedir consejo.

¿Dar cebolla o ajo a los gatos es peligroso para ellos?

Sí, dar cebolla o ajo a los gatos puede provocar una forma de anemia hemolítica mortal.

Alimentos que hay que evitar en la dieta del gato

Antes que nada debemos hacer una consideración importante: un gato es un gato, ¡no es nuestra versión a cuatro patas! No puede comer todo lo que comemos nosotros; aunque esto lo haga parecer más un hijo, no estamos haciéndole ningún bien y debemos entenderlo. Su intestino está predispuesto a asimilar y digerir determinados alimentos y a excluir otros. Si un gato come con gusto el yogur o el helado, eso no significa que debamos dárselo; para ellos debe aplicarse exactamente el mismo razonamiento que hacemos para nosotros: las cosas que más nos gustan suelen ser las que más daño nos hacen.

Para no correr riesgos, sigamos los consejos del veterinario y alimentemos a nuestro minino exclusivamente con alimentos para gatos estudiados específicamente para él. Todos saldremos beneficiados: nuestro gato vivirá más tiempo y con buena salud; nosotros no tendremos que gastar fortunas en el veterinario para tratar trastornos de todo tipo; y el veterinario no tendrá que volverse loco entre alergias alimentarias e intoxicaciones varias.