Este paté casero a base de hígados de pollo es un refrigerio concentrado de nutrientes para tu perro. Aporta hierro, vitamina A, vitaminas del grupo B y proteínas de alta calidad que apoyan la energía, la vista, la piel y el sistema inmunológico. Se prepara en pocos minutos y se conserva muy bien congelado en pequeños moldes para enriquecer las comidas diarias.
Ingredientes
- 1 kg de hígados de pollo frescos
- 480 ml de agua
Procedimiento
- Lava los hígados bajo agua corriente y retira cualquier residuo de grasa o tejido conectivo.
- Vierte los hígados y el agua en una sartén grande.
- Cocina a fuego medio durante aproximadamente 10-15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que los hígados ya no estén rosados por dentro.
- Retira del fuego y deja enfriar ligeramente.
- Transfiere los hígados con todo el líquido de cocción a un bol alto.
- Mezcla con una batidora de inmersión hasta obtener una crema suave y homogénea.
- Extiende sobre un tapete para hacer snacks o divide en moldes de silicona y congela para futuras preparaciones.
Notas
Las dosis recomendadas son de aproximadamente 1,5 cucharaditas cada 4,5 kg de peso del perro si se sirve como complemento o refrigerio. Si se utiliza en una receta de comida completa, sigue las cantidades indicadas en la receta. El hígado es muy rico: introdúcelo gradualmente para evitar trastornos digestivos.
Conservación
En el refrigerador en un recipiente hermético durante 4-5 días, o congelado en moldes de silicona hasta 3 meses.