El bacalao es un pescado blanco magro y muy digestible, adecuado incluso para gatitos que están descubriendo el alimento sólido. Combinado con un poco de patata cocida, que suaviza la consistencia, se convierte en una papilla aterciopelada y delicada, alternativa a la carne para variar los sabores durante el destete. Está pensada para gatitos que ya han comenzado con el sólido, según las indicaciones del veterinario.
Ingredientes
- 100 g de filete de bacalao, sin espinas
- 20 g de patata cocida
- 200 ml de agua
Procedimiento
- Revisa el filete con sumo cuidado y retira cualquier espina.
- Cuece el bacalao en agua a fuego suave durante 12-15 minutos, hasta que se desmigue.
- Cuece aparte un trozo de patata hasta que quede bien blanda.
- Escurre el pescado reservando el líquido, comprueba de nuevo que no haya espinas y, a continuación, tritura el bacalao y la patata añadiendo agua hasta obtener una crema suave.
- Sirve templada; para los gatitos más pequeños la consistencia debe ser casi líquida.
Notas
La comprobación de las espinas es fundamental para los gatitos. La patata es solo un ligante: la base es el pescado. Durante el destete, la leche materna o el sustituto siguen siendo esenciales hasta que el veterinario confirme el paso completo al alimento sólido. El pescado debe ofrecerse siempre cocinado y con moderación. Papilla de transición, no alimento completo para el crecimiento.
Conservación
En el frigorífico en un recipiente hermético hasta 2 días. Se congela en monoporciones hasta 2 meses. Calienta al baño maría y comprueba la temperatura templada antes de servir.