Las patas de pollo son riquísimas en colágeno y gelatina natural: al cocinarlas a fuego lento en agua, el líquido se transforma en un caldo gelatinoso, excelente para apoyar las articulaciones, la digestión y la salud de la piel del perro. Es un pequeño gesto en la cocina que hace una gran diferencia, especialmente para los perros mayores.
Ingredientes
- 24 patas de pollo
- 1 zanahoria pequeña
- 1 tallo de apio
- 1 pequeño trozo de jengibre fresco
- 1,9 litros de agua
Procedimiento
- En una olla grande, pon las patas de pollo, el apio, la zanahoria, el jengibre y el agua.
- Llégalo a ebullición a fuego alto.
- Baja el fuego al mínimo, cubre y deja hervir a fuego lento de 6 a 8 horas.
- Filtra el caldo eliminando completamente huesos y uñas, revisando con cuidado.
- Divide el líquido en moldes para cubitos de hielo o pequeños recipientes.
- Deja enfriar y guarda en el refrigerador: se formará una consistencia gelatinosa.
Notas
Sirve como complemento de la comida, como bebida hidratante o congela en cubitos para un refrigerio refrescante en verano.
Conservación
En el refrigerador en un recipiente hermético hasta 1 semana; en el congelador hasta 3 meses.