Este caldo de huesos casero a base de alas de pollo es una receta muy sencilla pero rica en beneficios. Cocido a fuego lento durante mucho tiempo con verduras simples, libera colágeno, gelatina y minerales que apoyan las articulaciones, el intestino y la hidratación. Una preparación semanal conveniente para congelar y usar como complemento en las comidas o para ablandar los croquetas.
Ingredientes
- 900 g de alas de pollo
- 1,9-2,9 litros de agua (8-12 tazas)
Adiciones opcionales:
- 2 zanahorias
- 1-2 cucharadas de vinagre de manzana sin filtrar (15-30 ml)
- 1 tallo de apio
Procedimiento
- Coloca las alas de pollo en una olla grande y cubre con agua. Añade las verduras y el vinagre de manzana si lo deseas.
- Lleva a ebullición lenta a fuego medio-alto.
- Reduce el fuego al mínimo, cubre con una tapa y deja hervir a fuego lento durante al menos 4 horas, hasta un máximo de 20 horas.
- Filtra el caldo con un colador fino para eliminar huesos y residuos, luego retira el exceso de grasa que flota en la superficie.
- Deja enfriar completamente antes de transferir a recipientes para su conservación.
Notas
El vinagre de manzana ayuda a extraer minerales y colágeno de los huesos. Una consistencia gelatinosa al frío es una excelente señal: indica un caldo rico en gelatina. Las porciones diarias recomendadas van de aproximadamente 60 ml para perros muy pequeños a 240-470 ml para perros de gran tamaño. Verifica siempre que no contenga sal, cebolla o ajo.
Conservación
En el refrigerador en un recipiente hermético durante 5 días, o congelado en cubitos durante 3-4 meses.