## Cuando las almohadillas se vuelven papel de lija

Las almohadillas del perro están diseñadas para resistir: contienen una capa de queratina de hasta 2 mm, más resistente que la piel humana. Sin embargo, en ciertas condiciones, se secan, agrietan y pueden llegar a sangrar. Es un problema más frecuente en invierno, pero también ocurre en verano debido al asfalto caliente o terrenos abrasivos.

Los síntomas son inconfundibles: almohadillas rugosas al tacto, agrietamientos visibles, a veces pequeños cortes de donde sale sangre después de caminar. El perro puede cojear levemente o lamerse insistentemente las patas por la noche. En casos graves aparecen costras e infecciones secundarias.

## Las causas invisibles del "desollamiento"

Las **temperaturas extremas** son la principal causa: en invierno, la sal para el hielo en las aceras es un solvente potente para las grasas naturales de las almohadillas; en verano, el asfalto caliente quema literalmente la capa córnea. También los suelos helados o los radiadores calientes en casa contribuyen a la deshidratación.

La **alimentación pobre en ácidos grasos esenciales** (omega-3 y omega-6) hace que la piel sea más frágil en todo el cuerpo, incluidas las patas. Las deficiencias de zinc y biotina a menudo se manifiestan precisamente en las almohadillas.

Por último, la **hiperactividad en terrenos duros** (asfalto, grava, arena abrasiva) desgasta la capa superficial más rápido de lo que se regenera.

## La crema casera en 3 ingredientes

Aquí está la receta que suaviza en 72 horas:

- 2 cucharadas de **manteca de karité** no refinada (hidrata en profundidad)
- 1 cucharada de **aceite de coco** (acción antibacteriana y calmante)
- 1 cucharadita de **cera de abejas** (sella la hidratación)

Derrite todo al baño maría, mezcla, vierte en un pequeño frasco de vidrio y deja enfriar. Dura 3 meses.

**Aplicación**: por la noche, antes de que el perro se duerma. Masajea una pequeña cantidad en cada almohadilla durante 30 segundos. Si es goloso y tiende a lamerse, distráelo con un masticable durante los 10 minutos necesarios para la absorción. Todos los ingredientes son atóxicos y comestibles en pequeñas dosis.

## Prevención: no esperes a que aparezca la grieta

Después de cada paseo en invierno, **enjuaga las patas con agua tibia** para eliminar la sal y la nieve, luego seca bien entre los dedos. En verano, evita las horas centrales y camina sobre hierba sombreada cuando sea posible.

Una vez a la semana, dedica dos minutos al **control de almohadillas**: pasa la yema de los dedos para identificar rugosidades tempranas y aplica la crema como medida preventiva, especialmente en las estaciones críticas.

Para los perros deportivos o de trabajo, existen **balsamos industriales reforzantes** a base de árbol del té y propóleos que crean una película protectora. Para los perros de ciudad, bastan los tres ingredientes caseros.

## Cuándo acudir al veterinario

Si aparecen **heridas profundas, pus, hinchazón o el perro cojea visiblemente**, no te automediques: podría ser una infección bacteriana o fúngica que requiere antibiótico tópico. Lo mismo si las almohadillas se engrosan de manera anómala (hiperqueratosis) o cambian de color: algunas razas (Bulldog, Cocker, Boxer) tienen predisposición a patologías específicas.

Almohadillas suaves son almohadillas felices. Y un perro con las patas en orden camina, juega y te acompaña sin cojear en la tercera escalera.