A todos los que somos amantes de los perros nos ha pasado de ver al perro mordiéndose la cola. Verlo adoptar esta actitud siempre nos arranca una sonrisa; los perros lo hacen con frecuencia y sobre todo de cachorros. Un poco como hacen los niños cuando descubren que tienen piececitos y manitas y se las llevan a la boca para explorarlas, el cachorro hace exactamente lo mismo con su cola.
Cuando en cambio es un perro adulto quien lo hace, de vez en cuando es un juego; evidentemente el perro se está aburriendo y juega a perseguirse la cola. De todos modos sería conveniente desalentar este tipo de juego, porque puede causar serios problemas en el cuello o en la columna vertebral del perro. Pero ¿qué ocurre si el perro que se muerde la cola adopta una actitud obsesiva y lo hace de forma ininterrumpida todos los días? No es difícil intuir que, llegados a este punto, lo que era un juego que nos hacía sonreír se ha convertido en un verdadero problema. Intentemos entender cuáles son los motivos que pueden provocar esta actitud y qué medidas hay que tomar.
Qué hacer si el perro se muerde la cola
Si el perro se muerde la cola obsesivamente, lo más probable es que haya un problema físico en la propia cola. Si el perro se rasca, lo primero que hay que hacer es examinar muy atentamente la cola de cerca, para comprobar que no haya parásitos que provoquen picor en el perro. Esto se debe a que el motivo más frecuente del picor en la cola es el eritema provocado por los parásitos. Si el problema es este, será sencillo resolverlo: bastará con eliminar los molestos animalillos y tratar el eritema con un producto específico; una vez que desaparezca el picor, el perro dejará de morderse la cola.
Si en cambio no hay parásitos, busquemos cualquier inflamación que pueda esconder un absceso o una herida infectada que el perro podría haberse hecho de cualquier manera. De nuevo, si el problema es este, la solución es sencilla: llevemos a nuestro perro al veterinario, quien se encargará de tratar la herida de la manera más adecuada. Otro posible motivo por el que el perro se muerde la cola podría ser una fractura de la propia cola, o también una inflamación de las glándulas anales. Todos ellos son problemas que requieren la intervención inmediata del veterinario y que provocan al perro un fuerte dolor; un dolor que él intenta aliviar y comunicar a través de esta actitud.
¿Por qué los perros se muerden la cola?
Sin embargo, a veces ocurre que ninguno de estos síntomas se presenta en el perro que se muerde la cola, y entonces ¿qué sucede? ¿Qué le pasa a nuestro perro? ¿Por qué mi perro se muerde la cola? Una actitud compulsiva como la que lo lleva a morderse la cola continuamente no puede pasar desapercibida ni puede ser inmotivada; tiene que haber una razón, y si no es un problema físico, entonces es el síntoma de un trastorno conductual o neurológico. También en este caso hay que acudir al veterinario, quien nos ayudará a entender si debemos recurrir a un neurólogo o a un veterinario especialista en comportamiento.
Por lo general, los problemas de comportamiento del perro se deben a algún error nuestro; un perro con el que no se pasa suficiente tiempo, por ejemplo, desarrolla un comportamiento inusual. Morderse la cola podría ser su manera de deciros que quiere un poco de atención por vuestra parte. O también un perro totalmente sin educación: criar a un perro no es algo tan sencillo, se necesitan reglas bien definidas; se necesita una personalidad alfa en casa que no debe ser en absoluto la del perro, sino la vuestra. El perro sin reglas no es un buen compañero de vida, y no es en absoluto feliz, y a menudo lo demuestra con actitudes compulsivas, como ocurre precisamente en el caso de los perros que se muerden la cola.
Las causas neurológicas
Los problemas neurológicos que pueden manifestarse con una actitud obsesiva están relacionados muy a menudo con un trauma que el perro sufrió de pequeño; podría, por ejemplo, haber sido separado de la madre demasiado pronto y padecer por ello ansiedad por separación. Tanto si el problema es neurológico como si es conductual, no tenéis ninguna posibilidad de resolverlo rápidamente; hará falta una terapia y largas sesiones de reeducación para el perro y también para vosotros. Tendréis que aprender a tratar al perro de la manera más adecuada para que no recaiga en el problema.
Remedios para el perro que se muerde la cola
Por tanto, en resumen, ¿qué debemos hacer y, sobre todo, qué no debemos hacer si el perro se muerde la cola continuamente? En primer lugar, examinemos la cola del perro y descartemos cualquier problema físico; descartado esto, acudimos al veterinario e intentamos entender juntos si el perro tiene un problema conductual o neurológico, y entonces nos dirigimos al especialista. Si no tenéis la costumbre de pasar mucho tiempo con vuestro perro, ha llegado el momento de hacerlo: llevadle a dar paseos diarios y ponedlo a su disposición juguetes para perros, de modo que no se aburra.
Además, es importante recordar que hay cosas que no debemos hacer en absoluto, como por ejemplo reírse cuando el perro se muerde la cola o, peor aún, regañarle con dureza. Un perro que se muerde la cola porque se siente abandonado, descuidado o agobiado lo hará cien veces peor. Lo mejor que hay que hacer en el momento en que el perro se muerde la cola es ignorarle por completo. No debemos subestimar el problema: hemos dicho que si es un juego que el perro hace de vez en cuando no hay nada malo en ello, pero si se convierte en una actitud obsesiva ya no hay nada de qué reírse; hay que intervenir de inmediato antes de que el problema se vuelva irreversible.