Las alfombrillas lame-lame (lick mat) son una herramienta muy valiosa para el gato: lamer durante un buen rato es un gesto natural que relaja, reduce el estrés y frena a los mininos demasiado voraces. Al extender esta crema de caballa sobre la alfombrilla, conviertes un snack en una actividad calmante. La caballa aporta omega-3 para el pelo y la piel, y la textura cremosa también ayuda a ingerir más líquidos.
Ingredientes
- 80 g de filete de caballa cocido al vapor, sin espinas
- 2-3 cucharadas de agua tibia
Preparación
- Cuece la caballa al vapor durante unos 10 minutos, luego comprueba y retira cualquier espina.
- Deja enfriar un poco y tritura la pulpa con el agua, añadiéndola poco a poco, hasta obtener una crema suave y untable.
- Extiende una capa fina de crema sobre la alfombrilla lame-lame con el dorso de una cuchara.
- Sirve enseguida, o bien mete la alfombrilla en el congelador durante 30 minutos: en verano se convierte en un snack fresco que dura más tiempo.
Notas
La caballa es excelente pero, como todo el pescado azul, debe darse con moderación (1-2 veces a la semana) para no excederse con la tiaminasa y el mercurio. Usa solo pescado fresco cocido, sin sal ni aceite. Lava bien la alfombrilla después de cada uso. Este es un snack enriquecedor, no una comida: ajusta la cantidad al peso del gato.
Conservación
La crema se conserva en el frigorífico en un tarro cerrado hasta 2 días. Puedes congelarla en moldes de silicona en monodosis y descongelar una porción cuando la necesites, extendiéndola fresca sobre la alfombrilla.