Los camarones son un capricho que muchos gatos adoran: son magros, ricos en proteínas y en taurina, el aminoácido esencial para el corazón y la vista del gato. Cocidos al vapor y cortados en trocitos se convierten en un premio especial, para ofrecer en pequeñas cantidades. Su textura firme y su aroma a mar los hacen irresistibles.
Ingredientes
- 4-5 camarones frescos o congelados al natural (aproximadamente 60 g)
Preparación
- Si están congelados, descongela los camarones en el refrigerador.
- Pela completamente los camarones y retira el hilo negro intestinal del dorso.
- Cuécelos al vapor (o en agua sin sal) durante 3-4 minutos, hasta que se vuelvan rosados y firmes. Nunca crudos.
- Deja entibiar y corta en trocitos pequeños, adecuados para el gato.
- Sirve algunos trocitos como premio.
Notas
Solo camarones al natural, nunca condimentados, salados ni en salmuera. Siempre deben estar cocidos y bien limpios. Son un snack ocasional, no una comida: algunas fuentes recomiendan no más de 1-2 veces por semana. Si es la primera vez, ofrece un trocito pequeño y observa posibles reacciones, ya que los crustáceos pueden provocar alergias en animales sensibles.
Conservación
En el refrigerador en un recipiente cerrado hasta 1 día (los crustáceos cocidos se conservan poco tiempo). Es mejor prepararlos en el momento. Opcionalmente, congela los trocitos cocidos en monodosis hasta 1 mes.