Perdámonos una vez más en el fascinante mundo felino y conozcamos al gato Savannah; un maravilloso ejemplar de perfección animal. Descubramos los orígenes y las características del gato más largo del mundo.
Orígenes e historia del gato Savannah
La raza Savannah fue registrada en tiempos muy recientes, pero sus orígenes hay que buscarlos un poco más atrás en el tiempo y en el espacio, ya que su padre es el maravilloso gato salvaje africano, el Serval. En 1980, Judee Frank comienza a mostrar cierto interés por esta raza, por aquel entonces todavía en embrión, y en 1986, tras muchos intentos y un estudio muy minucioso, logra encontrar la combinación perfecta: un Serval cruzado con un Siamés; el resultado fue el primer ejemplar de gato Savannah. En los años 90, Jodie Sroufe consigue registrar la raza en la TICA, atrayendo la atención de muchos criadores que desde ese momento no dejan de intentar cruces buscando aún la combinación ganadora para respetar los estándares de raza del gato Savannah.
Esta raza, extremadamente rara, ostenta un récord mundial: se llama Scarlett's Magic el gato más largo, raro y costoso del mundo, y es precisamente un Savannah. En Italia existe un solo criadero y, dado que la raza fue oficial y definitivamente reconocida solo en 2001, también en países como Francia y Suiza se está desarrollando lentamente. Cabe destacar también el precio del gato Savannah, ¡es verdaderamente elevado! Un ejemplar puede llegar a costar hasta 20.000€, dependiendo de la sucesión generacional con su progenitor, el gato Serval.
Estándar de raza
El gato Savannah se clasifica en función de su descendencia directa con el Serval, y se identifica con una letra, la F, acompañada de un número que va del 1 al 5 según la descendencia. Un Savannah F1 es de primera generación y se parece más en tamaño y características al gato Serval. Un ejemplar de este tipo pesa aproximadamente 15 kg y su longitud puede llegar a 120 cm. Así se continúa hasta el Savannah F5, la quinta generación y, por tanto, la más alejada del Serval: apenas un poco más grande que un gato doméstico común, pero aun así una maravilla para los ojos.
El estándar de raza del gato Savannah es muy preciso; comenzando por la cabeza, que debe ser triangular y pequeña en relación al cuerpo, similar a la del guepardo. Los ojos almendrados pueden variar del marrón al ámbar y están rodeados de rayas negras que descienden hasta los bigotes. El cuerpo es esbelto y poderoso, un haz de nervios y músculos en tensión igual que el Serval, de forma rectangular y con una estructura ósea robusta. Las patas son ágiles y sin un gramo de grasa, los pies pequeños y ovalados. La cola no es muy larga, pero es gruesa y ligeramente aplanada; el pelaje es corto, denso y brillante. Los colores aceptados son el marrón, el plateado, el nieve y el azul, siempre moteado con manchas negras o gris oscuro.
Cuidado del gato Savannah, alimentación
Cuidar a un gato Savannah no requiere un esfuerzo especial; no es propenso a enfermedades particulares y es muy robusto de constitución. Su pelaje requiere cepillados periódicos y también admite algún baño. Será conveniente alimentarlo de manera correcta, evitando sobras de comida o productos de baja calidad.
El carácter del gato Savannah
Conocer a un gato Savannah debe ser una experiencia inolvidable; uno se pierde en su mirada magnética. Imaginemos que se tiene la sensación de ser observado de cerca por un guepardo o una pantera. Pero a pesar de su tamaño, el carácter del gato Savannah es dócil y afectuoso; además es muy juguetón y vive muy bien en un entorno familiar. Socializa perfectamente con todos, incluso con los desconocidos, y afortunadamente nunca muestra comportamientos agresivos; también porque creemos que un zarpazo de un Savannah no debe ser muy agradable.
Es muy adecuado para estar con niños, con quienes se identifica hasta parecer uno más de ellos, y los acompaña en los juegos más insospechados. Reconoce a un solo dueño y se vincula a él de manera visceral, aunque permanece afectuoso con toda su familia. Demuestra su cariño con pequeños cabezazos y extraños sonidos; a veces sisea como una serpiente. Se adapta bien a la vida en casa siempre que tenga espacios amplios para poder jugar sin devastarlo todo. El gato Savannah desde el suelo salta hasta dos metros y medio de altura; es fácil verlo observar la situación desde el mueble más alto de la casa.
Cría
Los gatos Savannah son una verdadera maravilla, pero además de la belleza hay mucho más. La inteligencia que los caracteriza les permite ser educados con extrema facilidad; si se les enseña desde pequeños, aprenden a abrir puertas y armarios solos. Se dejan llevar con correa y juegan encantados con el agua. Si se cría en un entorno familiar, el gato Savannah, a pesar de su tamaño, puede vivir en casa como cualquier gato doméstico; pero desde pequeño es importante estimular su inteligencia con juguetes para gatos apropiados, también acordes a su tamaño, y será conveniente conseguirle un rascador hecho a su medida.
Si desean comprar un gato Savannah, como ya se ha mencionado, nos consta que actualmente existe un solo criadero Savannah oficial en Italia: el de Renata Mestichelli. Dado el elevadísimo coste de cada ejemplar, desaconsejamos firmemente las compras por internet o a particulares que no puedan documentar la genealogía del gato o no posean la clasificación de categoría F certificada.