El pollo es la base perfecta para una comida de gato: magro, digestible y rico en proteínas. En estas albóndigas al vapor añadimos solo una pizca de zanahoria rallada, que aporta color y una fibra delicada sin resultar pesada. La cocción al vapor mantiene la carne suave y húmeda, ideal también para los gatos que beben poco.
Ingredientes
- 150 g de pechuga de pollo picada (o triturada finamente)
- 1 cucharadita de zanahoria cocida y aplastada
- 1 cucharada de agua
Procedimiento
- Cuece un trozo de zanahoria hasta que esté blanda y aplástala con un tenedor.
- Mezcla el pollo picado con la zanahoria aplastada y una cucharada de agua hasta obtener una masa homogénea.
- Forma pequeñas albóndigas del tamaño de una avellana.
- Cocínalas al vapor durante 10-12 minutos, hasta que estén bien cocidas por dentro.
- Deja templar y sirve; aplástalas ligeramente para los gatos que prefieren texturas blandas.
Notas
La zanahoria debe usarse en cantidad mínima: el gato es carnívoro y la verdura es solo un acento, no un ingrediente principal. Sin sal, cebolla, ajo ni condimentos. Cocina siempre bien el pollo. Es una comida complementaria sabrosa, no completa: para la dieta diaria consulta al veterinario sobre las porciones.
Conservación
En el frigorífico en un recipiente hermético hasta 2 días. Se pueden congelar ya cocidas hasta 2 meses; descongela en el frigorífico y calienta ligeramente antes de servir templadas.