El hígado deshidratado es uno de los snacks más apreciados por los gatos: concentra un aroma intenso y una riqueza en taurina, hierro y vitamina A verdaderamente única. Precisamente por eso debe darse en dosis muy pequeñas, como premio ocasional. Al deshidratarse se vuelve crujiente y se rompe fácilmente en micro-bocados perfectos para el adiestramiento o para un momento de placer.
Ingredientes
- 200 g de hígado de ternera fresco
Elaboración
- Enjuaga el hígado y sécalo con papel absorbente.
- Ponlo en el congelador 20-30 minutos para que quede firme y fácil de cortar.
- Corta el hígado en láminas de aproximadamente 0,5 cm y luego en cubitos pequeños.
- Coloca los cubitos espaciados sobre una bandeja con papel de horno.
- Deshidrata en el horno a 90-100 °C con la puerta entreabierta durante 2-3 horas, hasta que estén secos y duros, sin que quede parte blanda en el centro.
- Deja enfriar completamente antes de servir o conservar.
Notas
Atención a la cantidad: el hígado es muy rico en vitamina A y en exceso, con el tiempo, puede causar problemas óseos. Vale como premio poco frecuente (1-2 veces por semana, pocos cubitos). Asegúrate de que estén bien secos para evitar la aparición de moho. Sigue siendo un snack: no más del 10% de las calorías diarias, y agua siempre disponible.
Conservación
En un tarro de cristal hermético, bien secos, hasta 2 semanas; en el congelador hasta 3 meses. Si cogen humedad, pásalos brevemente por el horno de nuevo.