Crocantes, doradas y hechas con un solo ingrediente: estas chips de queso son el snack casero más simple que puedes preparar para tu perro. Solo necesitas unas pocas rebanadas de cheddar y un horno para obtener un premio de sabor intenso, ideal para las sesiones de entrenamiento o para un tentempié sabroso.
Ingredientes
- 1 paquete de queso cheddar en rebanadas (medio o curado), sin sal añadida
Procedimiento
- Precalienta el horno a 135 grados.
- Corta cada rebanada de queso en cuatro partes iguales, o en piezas más pequeñas a tu gusto.
- Coloca los trozos en una bandeja forrada con papel para hornear, separándolos bien entre sí.
- Cuece durante 20-30 minutos, hasta que el queso esté completamente derretido y deshidratado. Para mayor crocancia, extiende la cocción unos minutos más, manteniéndolo bajo vigilancia.
- Deja enfriar completamente en la bandeja antes de servir a tu perro.
Notas
Elige siempre queso puro, sin sal, ajo ni sabores añadidos. Si tu perro nunca ha probado el queso, comienza con un trocito pequeño y observa su reacción. Al ser un snack rico, lo ideal es ofrecerle unas pocas piezas un par de veces a la semana.
Conservación
Deja enfriar completamente, luego conserva en un contenedor hermético en el refrigerador hasta por 5 días.