Cuando llega la temporada de sandía, la forma más dulce de mimar a tu perro es ofrecerle trozos fresquísimos en forma de hueso. Un solo ingrediente, cero azúcares añadidos y muchas vitaminas: A, B6, C junto con potasio y fibra para apoyar la digestión y la hidratación. Un snack simple, compartible y efectivo.
Ingredientes
- 1 sandía
Procedimiento
- Corta la sandía en rodajas de aproximadamente 2 cm de grosor.
- Usa un cortador en forma de hueso para hacer las formas de las rodajas.
- Sírvelo a tu perro, preferiblemente frío del refrigerador para un efecto aún más refrescante.
Notas
Siempre retira las semillas negras y no dejes que el perro mastique la cáscara, que puede ser indigesta.
Conservación
Se conservan en el refrigerador hasta 5 días.