A menudo escuchamos que a nuestros amigos de cuatro patas solo les falta el uso de la palabra... En realidad el lenguaje del perro no está tan desprovisto de "palabras" como parece; quizás no necesitan palabras tan complejas como las nuestras para decirnos lo que sienten. ¡Probablemente el lenguaje corporal es mucho más eficaz! Descubramos entonces cómo entender el lenguaje de los perros, analizando los sonidos que emiten y observando cada movimiento de nuestros amigos, con el fin de entender qué nos quieren comunicar a través de su lenguaje canino.

El lenguaje del perro

En comparación con nosotros, el lenguaje del perro se expresa mucho más a través del lenguaje corporal que del verbal, adoptando posturas y comportamientos específicos con el fin de transmitir su estado de ánimo y sus peticiones de atención. El lenguaje canino, a diferencia del nuestro, lleno de reglas, palabras y frases complejas, es esencial y pragmático.

Nuestros amigos son capaces de manifestar sus emociones de diversas formas: a través de la mímica facial, la postura, los comportamientos y los sonidos. ¡Verán que entender el lenguaje de los perros no será una tarea tan imposible como muchos piensan!

Cómo entender el lenguaje de los perros y las señales de calma

El lenguaje canino es capaz de expresar verdaderamente muchísimos estados de ánimo, y está lleno de señales de calma pero también intimidatorias. ¡Descubramos cuáles son!

La mímica facial

Si quieren entender el lenguaje de los perros, en primer lugar deberán observar la mímica facial de nuestros amigos. Por ejemplo, si el perro tiene los ojos entrecerrados les está comunicando una sensación de placer pero también de sumisión; por el contrario, si mantiene los ojos bien abiertos se encuentra en un estado de alerta. Del mismo modo, la forma en que los mira también puede indicar diferentes niveles de confianza: si la mirada es fija y directa significa que se siente muy seguro, mientras que si es lateral y esquiva, ocurre todo lo contrario y probablemente habrá hecho alguna travesura.

La boca del perro también es interesante: si está relajada y entreabierta es una señal de calma típica del perro; si las comisuras de la boca apuntan hacia arriba, su perro está feliz; si les muestra ligeramente los dientes es una especie de bienvenida, y si las comisuras tienden hacia abajo mostrando los colmillos, quizás es mejor que salgan corriendo... ¡Pasemos a la lengua! Si el perro se lame la nariz les está pidiendo perdón; si en cambio el perro se lame el labio es otra señal de calma que indica que está tranquilo y relajado. Los típicos lametones en el hocico de otro perro indican una solicitud de amistad o de cuidado; si en cambio chasquea la lengua mientras bosteza, probablemente está muy nervioso o ansioso.

Las orejas erguidas y hacia adelante transmiten seguridad y confianza; si están erguidas pero orientadas hacia un lado, el perro está atento a algún ruido. Relajadas y hacia los lados son otra señal de calma; generalmente las lleva así cuando quiere pedir disculpas. Echadas hacia atrás y aplastadas sobre la cabeza, o una arriba y otra abajo, indican estrés, miedo e inquietud. La nariz del perro, en cambio, si está arrugada indica nerviosismo y amenaza, y es una señal típica de intimidación.

Postura y lenguaje corporal del perro

Para entender el lenguaje de los perros, ¡la postura también es muy importante a nivel comunicativo y puede decirnos realmente mucho! Si su perro está bien erguido sobre las patas, con el pecho hacia adelante, significa que se siente muy seguro de sí mismo, ¡casi arrogante! Por el contrario, un perro miedoso o simplemente muy tímido se hará pequeñito, agachándose e inclinando la cabeza. Si quiere invitarles a jugar con él, generalmente se dobla ligeramente sobre las patas delanteras adoptando una posición de reverencia (¡es adorable cuando lo hace!). Cuando en cambio la ha hecho de las suyas, verán a su perro pedir perdón tumbándose de lado o con la barriga al aire.

¡Pasemos a la cola, quizás la más expresiva de todas! Si su amigo tiene el pelo erizado en el lomo y la cola en alto significa que está listo para el desafío; si en cambio el perro lleva la cola entre las patas, o muy baja, significa que tiene miedo. Si el perro menea la cola, depende siempre de cómo lo haga, ya que no es necesariamente sinónimo de felicidad: solo lo es si la menea rápido y la hace girar; si en cambio la mantiene rígida con movimientos lentos, ¡podría ser incluso el preludio de una pelea!

Por último, llegamos a las patas. Si quiere desafiar a otro peludo, seguramente las apoyará sobre el lomo del otro perro; si en cambio quiere llamar su atención, las mantendrá extendidas hacia él. Si se trata de su dueño, generalmente siempre las usa para pedir atención y lo hará con una pata extendida hacia ustedes; hará lo mismo también cuando quiera señalar algo, un objetivo concreto, que puede ser un juguete o su manta favorita.

Cómo entender los sonidos de los perros

El lenguaje del perro es muy rico y tiene un buen repertorio de sonidos que deben interpretarse y traducirse exactamente igual que un idioma que queremos estudiar. Por ello habrá que prestar mucha atención al tono, a la repetición del ladrido y a la duración del sonido. No se preocupen, no necesitan ser técnicos de sonido para entender lo que quiere comunicar un perro que ladra; nosotros ya hemos pensado en eso:

  • Ladrido repetido: señal de alarma;
  • Ladrido lento y repetido: peligro a la vista;
  • Perro que ladra como máximo una o dos veces: solicitud de atención;
  • Ladrido prolongado: sensación de soledad;
  • Aullido: sirve para reconocerse y comunicar la propia posición a la manada;
  • Gemido: estado de malestar o queja;
  • Chillido: miedo o dolor; si es corto y agudo es sin duda un dolor repentino;
  • Gruñido: amenaza; el perro gruñe para advertir al enemigo que se aleje;
  • Ladrido de caza: se usa para orientar a la manada o señalar la posición de una presa;
  • Suspiro: si es prolongado es una señal de calma típica del perro; si es breve es en cambio indicio de desaprobación;
  • Bostezo: malestar por algo que le ha sido negado o solicitud de acercamiento;
  • Respiración agitada: malestar, inquietud o excitación.

Llegados a este punto, el lenguaje del perro ya no tiene secretos para nosotros los dog lovers, aunque sin duda seguiremos teniendo mucho que aprender de nuestros peludos, ¡ya que son capaces de sorprendernos cada día!