Conocemos al perro de montaña de los Pirineos, el hermoso perro blanco francés. Descubrimos su carácter, el estándar de raza y repasamos la historia de esta bellísima raza canina, conocida también con el nombre de perro Patou.
Orígenes e historia del perro Patou
Patou es el otro nombre con el que se conoce al perro de montaña de los Pirineos; una raza antiquísima que se extendió por la vertiente francesa de los Pirineos, con el propósito preciso de defender los rebaños que pastaban en ese lugar. El perro de los Pirineos pertenece al grupo de los grandes perros blancos, descendientes directos de los molosos que desde la vertiente oriental se habían desplazado por toda Europa.
Parece que ya en el siglo XIV, Gaston Phoebus había descrito minuciosamente sus rasgos somáticos en el libro "Le livre de la Chasse", pero fue en el siglo XVII cuando la raza canina alcanzó un pico de popularidad; gracias al Delfín, el príncipe heredero francés, que se enamoró perdidamente de este enorme perro blanco, y llenó de ellos su corte y los grandes palacios cercanos para que guardasen sus posesiones.
El primer estándar de raza del perro de montaña de los Pirineos llegó en 1923, año en el que también se fundaron dos importantes clubs de raza. Hoy en día el perro Patou se ha extendido ampliamente no solo en Francia, su país de origen, sino en gran parte de Europa, Italia incluida, y en los Estados Unidos de América.
Estándar de raza
El Patou es un perro de gran tamaño, que alcanza un peso de aproximadamente 60 kg en un macho adulto y mide una altura de 80 cm a la cruz. Imponente y fuerte, pero sin carecer por ello de elegancia y soltura, tiene un pecho amplio y musculoso con un tronco rectangular. Las extremidades son rectas y tienen una buena musculatura, que define a la perfección los imponentes muslos. La cola es larga y está cubierta de abundante pelo que forma una especie de penacho. En reposo se lleva caída y llega al corvejón; en estado de alerta se lleva fuertemente enroscada sobre el lomo. El cuello robusto y corto sostiene una cabeza amplia, pero nunca desproporcionada, que presenta un hocico ligeramente alargado, sin ningún exceso, con un stop moderado.
La trufa es amplia y bien visible, absolutamente de color negro. Los ojos ligeramente oblicuos son oscuros y pequeños; tienen la particularidad de tener una expresión soñadora, casi arrobada, pero siempre muy atenta. Las orejas también tienen un tamaño moderado y están insertadas a la misma altura que los ojos, tienen forma de U y se llevan caídas, casi pegadas al cráneo. El manto está formado por un abundante subpelo lanoso y por una capa de pelo superficial largo o semilargo; ligeramente ondulado y más denso alrededor del cuello y en la parte posterior de los muslos. El único color admitido es el blanco, que puede ser níveo o con manchas que van del gris al amarillo pálido en la cabeza, detrás de las orejas y en la base de la cola.
Cuidado del perro de montaña de los Pirineos, alimentación
La salud del perro Patou no presenta problemas particulares de ningún tipo. Dado el pelo largo, se recomiendan cepillados frecuentes; además es importante comprobar que no haya ácaros u otros parásitos en el manto.
En cuanto a la alimentación del perro de montaña de los Pirineos, se recomiendan dosis abundantes con alto contenido proteico.
Carácter del perro de montaña de los Pirineos
El perro de los Pirineos se encariña muchísimo con su dueño, del que a veces llega incluso a sentir celos, pero se lleva bien con toda la familia en general. Al ser un guardián por naturaleza, es muy desconfiado con los extraños; gracias a una inteligencia particularmente desarrollada, percibe en un instante cuáles son los que resultan especialmente indeseables también para su dueño. Por carácter, no es muy propenso a obedecer órdenes, prefiere con mucho una relación basada en el respeto mutuo y la confianza. Por lo general es un perro territorial, con una fuerte necesidad de espacios abiertos, así que presten atención en delimitar bien su jardín; le encanta hacer sus excursiones incluso sin su dueño.
Sus sentidos se agudizan por la noche, cuando aflora su instinto guardián; a veces ladra sin motivo, solo para manifestar su presencia a intrusos o a otros perros. El Patou es un sujeto alfa, que no se lleva bien con otros perros a menos que estén dispuestos a reconocerlo como líder; dada su envergadura, pero también su carácter algo especial, hay que prestar atención a su educación, y en particular enseñarle el respeto de las normas y las jerarquías. Además hay que mantener un temperamento poco inclinado a ceder, porque un perro de esta envergadura que toma el control es un perro potencialmente peligroso.
Criaderos y precio
Los cachorros del perro de montaña de los Pirineos son tiernos, suaves e increíblemente pequeños. Intuitivos y despiertos, no crearán grandes problemas en su educación, siempre que se sea constante y coherente a cualquier precio. En nuestro país hay una decena de criaderos especializados en esta raza y el precio de un cachorro del perro de montaña de los Pirineos está comprendido entre los 800 y los 1.200 euros aproximadamente; ¡naturalmente con certificados médicos y pedigrí en mano!