La papilla de pollo, arroz integral y calabacines es uno de los platos caseros más equilibrados para el perro adulto saludable. Las proteínas magras de la pechuga de pollo, los carbohidratos de liberación lenta del arroz integral y las fibras suaves de los calabacines crean una comida fácil de digerir y adecuada para el uso diario.
Ingredientes
- 200 g de pechuga de pollo deshuesada y sin piel
- 120 g de arroz integral
- 150 g de calabacines
- 80 g de zanahorias
- 1 cucharadita (5 ml) de aceite de oliva virgen extra
- 500 ml de agua
- 1 ramita de perejil fresco picado
Procedimiento
- Lava el arroz integral bajo agua corriente hasta que el agua salga clara.
- En una olla, lleva a ebullición 500 ml de agua y cocina el arroz integral durante aproximadamente 35 minutos, hasta que esté completamente cocido.
- Mientras tanto, corta la pechuga de pollo en cubos regulares y hiérvela en agua sin sal durante 10-12 minutos.
- Lava y corta los calabacines y zanahorias en cubos pequeños, luego cocínalos al vapor durante 8 minutos, hasta que estén tiernos.
- Escurre el arroz y mézclalo con el pollo y las verduras en un tazón grande.
- Agrega el aceite EVO y el perejil picado, mezcla bien y deja enfriar antes de servir.
Notas
El pollo es una fuente proteica magra y muy digestible, ideal para el mantenimiento de la masa muscular. El arroz integral proporciona energía constante sin picos glicémicos, mientras que los calabacines aportan agua y fibras suaves. Sirve la papilla a temperatura ambiente, nunca caliente. Es un plato adecuado para la comida principal, una o dos veces al día según las necesidades del perro.
Conservación
Se conserva en el refrigerador en un recipiente hermético hasta por 3 días. Puede congelarse en porciones individuales por un máximo de 2 meses.