Las remolachas son una excelente sorpresa en los postres horneados para perros: aportan un color intenso sin recurrir a colorantes artificiales y ofrecen vitaminas y minerales. Una vez cocidas y trituradas, se mezclan fácilmente en una masa de harina integral, miel y aceite de coco. Cortados en forma de corazón, estas galletas son perfectas para ocasiones románticas como San Valentín, pero puedes prepararlas en cualquier forma y en cualquier momento del año.
Ingredientes
- 225 g de remolachas cocidas (al natural, sin sal ni vinagre)
- 140 g de harina integral (o harina a elección)
- 2,5 ml (1/2 cucharadita) de levadura en polvo
- 30 ml (2 cucharadas) de miel
- 15 ml (1 cucharada) de aceite de coco
Para el glaseado
- 60 ml de crema agria
- 5 ml de miel
- 5 ml de almidón de maíz
- 5 ml de agua
- Una cucharadita de puré de remolacha para el color rosa natural (o colorante natural)
Procedimiento
- Precalienta el horno a 175 grados y cubre una bandeja con papel para hornear.
- Tritura las remolachas cocidas hasta obtener un puré suave. Reserva una cucharadita de puré para el glaseado.
- En un tazón mezcla la harina, la levadura, el puré de remolacha, la miel y el aceite de coco. Mezcla hasta combinar bien sin trabajar demasiado.
- Extiende la masa sobre una superficie ligeramente enharinada a un grosor de medio centímetro.
- Utiliza moldes para galletas y corta las formas, disponiéndolas en la bandeja dejando una distancia de aproximadamente 2 cm entre ellas.
- Hornea durante 15 minutos, luego deja reposar las galletas en la bandeja unos minutos antes de transferirlas a una rejilla.
- Para el glaseado, mezcla en un tazón pequeño la crema agria, la miel, el almidón de maíz y el agua, añadiendo el puré de remolacha para obtener un rosa natural.
- Decora las galletas frías con el glaseado, extendiéndolo con una espátula o usando una manga pastelera.
Notas
La remolacha cocida envasada al natural es una opción conveniente. Verifica siempre la etiqueta evitando variantes en salmuera o ahumadas. Si tu perro no tolera bien los lácteos, puedes servir las galletas sin glaseado.
Conservación
Conserva las galletas sin glaseado en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante aproximadamente una semana. Las glaseadas se mantienen frescas unos días en la nevera.