Con la edad, el gato puede perder dientes, comer más despacio y beber menos. Una consistencia aterciopelada y tibia le ayuda a alimentarse sin esfuerzo y a ingerir más líquidos. Esta crema combina el pavo, carne magra y muy digestible, con una pequeña cantidad de calabaza cocida, que aporta una fibra suave beneficiosa para la regularidad intestinal de los gatos senior. El resultado es una comida fácil de lamer, aromática y nutritiva.
Ingredientes
- 150 g de pechuga de pavo
- 30 g de calabaza amarilla cocida (al vapor o hervida, sin condimentos)
- 400 ml de agua
Elaboración
- Corta el pavo en trozos pequeños y cuécelo en agua a fuego lento durante 20 minutos, sin sal.
- Cuece la calabaza por separado al vapor hasta que esté muy blanda.
- Escurre el pavo reservando el caldo y deja templar.
- Tritura el pavo y la calabaza con una batidora de mano, añadiendo el caldo poco a poco hasta obtener una crema lisa y no demasiado espesa.
- Comprueba la temperatura: debe estar apenas tibia.
- Sirve en un cuenco bajo y amplio, cómodo para los bigotes del gato mayor.
Notas
La calabaza debe dosificarse en pequeña cantidad: demasiada fibra no es adecuada para un carnívoro estricto. Si tu gato senior tiene problemas renales u otras patologías, la dieta debe acordarse con el veterinario, ya que las necesidades proteicas pueden variar. Esta crema es una comida complementaria suave, no un alimento completo para uso diario exclusivo.
Conservación
En el frigorífico hasta 2 días en un recipiente hermético. Se congela bien en porciones individuales hasta 2 meses. Calienta al baño maría y mezcla bien antes de servir, controlando siempre la temperatura.