Cuando tu perro necesita un pequeño ayuda para relajarse, estas galletas caseras pueden hacer la diferencia. Manzanilla y batata se unen en una receta delicada, pensada para acompañar momentos de estrés como tormentas, trayectos en coche o días intensos. Un mimito natural y sabroso.
Ingredientes
- 1 batata de tamaño medio
- 2 bolsitas de manzanilla en filtro
- 200 g de harina de avena
- 2 cucharadas de aceite de coco derretido (aproximadamente 30 ml)
Procedimiento
- Precalienta el horno a 175 grados y cubre una bandeja con papel para hornear.
- Pela la batata y córtala en cubos. En un cazo, lleva a ligero hervor el agua, sumerge las bolsitas de manzanilla junto con la batata y cocina a fuego medio hasta que la batata esté muy suave. Escurre.
- Machaca o tritura la batata cocida hasta obtener un puré suave, eliminando cualquier grumo.
- En un bol, une la harina de avena, el puré de batata y el aceite de coco derretido. Mezcla la masa hasta formar una pasta uniforme. Si es necesario, añade un poco de harina o un poco de aceite.
- Extiende la masa sobre papel para hornear hasta un grosor de aproximadamente 6 mm y corta las galletas en la forma deseada, por ejemplo, pequeños rectángulos con un cortador de pizza.
- Cocina en el horno durante 40-55 minutos, hasta que las galletas estén firmes y ligeramente doradas.
- Deja enfriar completamente antes de servir a tu perro.
Notas
La manzanilla es una hierba natural conocida por sus propiedades relajantes y considerada segura para los perros en pequeñas cantidades. Sirve estas galletas como recompensa ocasional, no en sustitución de las comidas.
Conservación
En un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta 4 días, en el frigorífico por 2 semanas o en el congelador hasta 2 meses.