Los gatos son famosos por beber poco: descienden de felinos del desierto, acostumbrados a obtener agua de sus presas. Pero en una alimentación moderna, sobre todo a base de croquetas, la ingesta de agua se vuelve crítica. Veamos las reglas.

## La regla básica

Un gato adulto necesita **40-60 ml de agua por kg de peso al día**. Entonces:

- Gato de 3 kg: 120-180 ml.
- Gato de 4 kg: 160-240 ml.
- Gato de 5 kg: 200-300 ml.
- Gato de 6 kg: 240-360 ml.

Esta cantidad incluye agua bebida + agua presente en la comida.

## Comida húmeda vs seca

La comida húmeda contiene un **70-80% de agua**, las croquetas solo el **5-10%**. Resultado:

- Gato a dieta húmeda: asume gran parte del agua de la comida.
- Gato a croquetas: debe beber casi toda el agua del tazón.

Los gatos que solo comen croquetas son los más a riesgo de deshidratación crónica y problemas urinarios.

## Factores que aumentan el requerimiento

- Calor veraniego.
- Actividad física intensa.
- Embarazo/lactancia.
- Edad avanzada (riesgo de insuficiencia renal).
- Comida muy seca.
- Algunas patologías (diabetes, hipertiroidismo).

## Señales de escasa hidratación

- Orina muy concentrada, escasa.
- Pelaje opaco, seco.
- Estreñimiento.
- Letargo.
- Prueba de la piel: pellizca suavemente la piel del cuello: si no vuelve a su posición inmediatamente, está deshidratado.

## Trucos para hacerlo beber más

### 1. Fuente

A los gatos les encanta el agua corriente: una fuente para gatos aumenta significativamente la ingesta.

### 2. Múltiples tazones

Distribuidos por la casa, alejados de la caja de arena y de la comida.

### 3. Tazones adecuados

Anchos, bajos, de cerámica o vidrio (no plástico, que da sabor). Evita tazones estrechos que molestan a los bigotes.

### 4. Agua siempre fresca

Cámbiala al menos una vez al día, dos en verano.

### 5. Agua del grifo o aromatizada

Algunos gatos aman el agua ligeramente "sabrosa": prueba un chorrito de agua de cocción de atún (sin sal).

### 6. Comida húmeda

La vía más efectiva para garantizar una correcta hidratación.

## Cuándo preocuparse

- Cambio repentino (bebe mucho más o mucho menos).
- Sed excesiva persistente: puede ser señal de diabetes, enfermedades renales, hipertiroidismo.
- Deshidratación evidente.

En todos estos casos: visita veterinaria.

## Antes de despedirnos

La correcta hidratación es fundamental para la salud del gato: protege riñones, vejiga, sistema digestivo. Una fuente, algunos tazones más y una dieta húmeda pueden hacer toda la diferencia. Tu gato vivirá mejor y más tiempo.