¿Buscas un masticable casero que mantenga a tu perro ocupado y que también sea saludable? Estas zanahorias enteras cocidas a fuego lento en caldo de huesos de pollo y luego congeladas son la solución perfecta. Las zanahorias aportan fibra natural y betacaroteno, útil para la vista y el intestino, mientras que el caldo de huesos proporciona colágeno y minerales que apoyan las articulaciones y la hidratación.
Ingredientes
- 6 zanahorias de tamaño medio, con los extremos recortados
- aproximadamente 1 litro de caldo de huesos de alas de pollo (u otro caldo de huesos, siempre que no contenga cebolla o ajo)
Procedimiento
- Recorta los extremos de las zanahorias sin pelarlas del todo, manteniendo la forma entera.
- Vierte el caldo de huesos en una olla grande, añade las zanahorias y cocina a fuego lento durante 1-2 horas, hasta que estén tiernas pero aún firmes.
- Saca las zanahorias del caldo y déjalas enfriar completamente en un plato.
- Coloca las zanahorias enfriadas en un recipiente apto para el congelador y congela hasta que estén bien sólidas.
- Sirve las zanahorias aún congeladas a tu perro como un snack masticable, siempre bajo supervisión.
Notas
Siempre verifica que el caldo no contenga sal, cebolla o ajo. Las zanahorias congeladas son especialmente agradables para los cachorros que están mudando los dientes, pero siempre deben ofrecerse con supervisión. El caldo sobrante se puede colar y congelar en cubitos para enriquecer las comidas.
Conservación
Se conservan en un recipiente hermético en el congelador hasta por 2 meses.